domingo, 17 de noviembre de 2013

Siento como poco a poco me va infectando.

Eh, porque no podemos ser reales como en mi mente
Me siento tonta por pensarte
Por soñarte
Y a pesar de todo aún
Aún en un rincón
Tengo esperanza

De que vuelvas
De que me quieras
De que digas
"Fue dura la espera"
Seamos uno
Bonita eternidad
Vida que sea vida
Borboteante felicidad
Mejillas encendidas
Besos en la oscuridad
Nuestras manos entrelazadas
No necesito más
Que tu mirada por la mañana
Esos ojos sin igual
Clavados en mi mente
No los podría olvidar
Ni quiero ni puedo
¿soy tonta verdad?
Empiezo a pensar que esto
Es una maldita enfermedad.

L.

Sentimientos bomerang.

¿Por qué no puedo odiarte? 
¿Por qué no puedes ser uno más? 
¿Por qué yo te quiero tanto?
¿Por qué no me das igual?

Porque te quiero
Porque eres especial
Porque lo que tu tienes
No lo tendrá nadie jamás.

L.

Hielo.

Después de todo este tiempo me ha quedado clara una cosa, puedes tenerlo todo, amigos, buenas notas, una familia feliz, pero si sientes que tienes a nadie a tu lado te va a dar igual todo. Yo siempre fui de las que pensaba que eso de "salud, dinero o amor" la mejor era el dinero. La verdad que nunca fui muy sentimental, era bastante fría, la vida a veces requiere que seamos así, pero en algún momento de este año...me deshelé. Ahora mismo no puedo juzgar si es bueno o por el contrario es un error, demasiado precipitado. Por ahora lo único que sé es que no se puede vivir solo. Puedes necesitar tus momentos de soledad pero cuando estás tumbado en tu cama, repasas tu vida y te das cuenta de que nada realmente te importa tanto, en ese momento lo que más duele es la ausencia de alguien a tu lado. Ese vacío que nadie llena, ese vacío que se hace cada día más grande, que te come por dentro buscando su salida al exterior. En ese momento lo único que quieres es un abrazo que dure eternamente y te de esa sensación de calidez necesaria para volver a poner ese corazón congelado tuyo en marcha. Porque lo está, está paralizado. Está frío. Y a veces sientes que puede volver a funcionar, pequeñas acciones que parecen mantas cubriéndolo pero de repente llega el gélido viento y las tira todas. Ese viento se te mete por dentro, alcanza todos y cada uno de los rincones de ti, buscando esas pequeñas partes de ti aún con vida, con esperanza, con ganas de vivir. Las busca incesantemente y las enfría hasta que no son nada. Y aquí te encuentras tu. En una gran habitación blanca, techos gigantes y paredes blancas sin nada, y en una esquina tú. Sin nada ya, esperando solamente. Porque aunque seas una chica de hielo sigues deseando que el sol te deshaga. Los días pasan y a cada día parece caer un grado el termómetro, bajando a bajo cero. Oyes el tictac del tiempo pasando, del tiempo perdido. Oyes una burlona voz diciendo que malgastas tu vida así, incluso se ríe porque ella no es como tú. Nadie es como tú. Ellos son felices. Tu les odias, te llenas de odio por ellos pero más te odias a ti. Les envidias, oh como les envidias. La codicia de eso que no tienes te ciega. Rabia también sientes. Desesperación por no poder nacer nada. Frustración por no conseguir salir de la habitación. Culpabilidad. ¿Por que a mi? Te preguntas. ¿Cual es mi error? ¿Que hice mal?. Soledad y más soledad. Una tristeza que te agujerea por dentro. Y al fondo del todo...esperanza. Esperanza de que alguien llegará y te sacará, que volverás a ser quien eras. Has llegado a la conclusión de que tu sola ya no puedes salir de ahí, ni lo sigues intentando. Las últimas fuerzas que te quedan las usas para mantener los ojos abiertos, fijos en la puerta, esperando un sonido que indique que viene. Que viene el. Que viene el amor. Porque si, es lo único que se necesita. Amor por quien sea, pero amor puro y brillante, una amor que salpique las incoloras paredes de esta tumba de frialdad, que te llene por dentro y te avive por fuera. Es tan poderoso. Nacemos por amor y morimos por amor también. Desconozco si hay algún dios ahí arriba, pero mi dios es el amor. Es exactamente como una llama. Pero ojo, que las llamas queman. Y acabas quemándote de malos amores. Una quemadura no es importante, pero cuando ardes cada día...hay un punto del que ya no puedes regresar. Necesitas a alguien que te cure y te haga volver a nacer de nuevo. No hay nada peor que una muerte del alma, una muerte del cuerpo no significa nada. Pero estar muerto por dentro...poco remedio hay. También es verdad que nacemos solos y moriremos solos pero ello no significa que el recorrido entre ambos lo debamos hacer en soledad. Y puedes creer que estás bien solo, que no necesitas a nadie, pero esa es la mayor mentira que te has dicho jamás. Mueres por sentir el calor de su mano en tu mano. Por el abrazo de un amigo cuando más lo necesitas. Por esa mirada que te entiende y te ayuda. Si que es verdad que en el camino de la vida nos tropezamos y que debemos levantarnos solos, pero llegan esos momentos en los que estás exhausto, cansado y harto de seguir caminando. Solo quieres parar. Quedarte donde te has caído y no moverte jamás. Con tus últimas fuerzas te intentas levantar pero es en vano, no puedes, solo no puedes. Y entonces alzas la vista, ves manos, muchas manos que ofrecen ayudarte. Buscas una en específico pero no la encuentras, la quieres pero no está. Te desesperas. Olvidas todas estas otras manos que deseaban levantarte y te centras en el hueco que deja la que desapareció. No quieres levantarte ya. Total. Pero debes hacerlo, sigue buscando manos, una será la tuya y esa mano te va a levantar, te va coger y te va apretar con fuerza, te ayudará a seguir adelante. Quizá esto no sea para siempre, simplemente una mano que te apoya cuando lo necesitas o puede que esté siempre ahí. Quien sabe, la vida es escurridiza y jamás podrás pillarla. Solo hay que tener en cuenta que a veces está bien ser débil y necesitar ayuda. Está bien admitir que necesitas sentirte amado, querido. Está bien dar pena, gritar al mundo que quieres que esa persona te quiera a ti y a nadie más. Está bien llorar. Está bien querer estar solo. Está bien alejarse de todos un tiempo y volver con las cosas claras. Está bien dejar que los demás se encarguen de todo a veces mientras tu te recuperas. Está bien decir lo que sientes y está bien admitir verdades. Está bien y lo deberíamos hacer cuando lo necesitaremos. Pero nos creemos invencibles y claro, no podemos permitir que nos vean con las murallas bajadas, es impensable. Pues mi proposición es esa, de vez en cuando...seamos así. Un poco más como niños, que siempre dicen la verdad, dicen lo que necesitan, no les importa lo que los demás piensen. Y del mismo modo estaría bien decirles a los demás que les queremos. No hay nada mejor que un abrazo salido de la nada. Una mirada comprensiva. Un 'te echo de menos' o un 'aún te quiero'. Un regalo inesperado o un beso. Dejemos de ser fríos y ajenos, aunque se que es difícil pero todos necesitamos amor y sentirnos queridos. Y la otra persona se sentirá como en el cielo. Así quizás todos seamos un poquito más felices y nuestra vida más fácil. Es mi consejo. El consejo de una chica de hielo que busca como salir de su castillo congelado.

"Nada"

No sé como empezar esto. Tantas cosas que decir y tan escaso el diccionario de términos que reflejen esa mezcla de sentimientos que mi corazón se empeña en hacer. Ojalá no tuviera que fingir felicidad, aunque ya ni se si es fingir. He estado practicando sonrisas y me sorprendo de lo fácil que me salen, automático. Supongo que para aquellos que no me conocen parece una perfectamente real, pero los labios mienten, te dicen lo que quieres oír, mas los ojos...no pueden. En los ojos está escrita la verdad que nadie es capaz de leer, la que prohíbo que lean, la que sólo yo entiendo. Esa mirada que dice "ayuda". ¿Ayuda a que? Te preguntarás. Ayuda de mi, alejarme de esto, quiero huir de mi propia mente que está enferma. Pensamientos infectados que recorren todo mi cuerpo a través de las venas, llegando a todos rincones. Comenzó poco a poco, apenas era perceptible incluso para mi misma tanto que ni me di cuenta de ello. Un día era feliz y al otro...no. Ya no sé cuando lo soy de verdad y cuando no. He perdido la capacidad de distinguir. Y no sé si se puede recuperar. Quiero volver a levantarme como lo hacía en mayo, cuando sentía que podía explotar de felicidad si me dejaba llevar. Ahora siento vacío dentro. Como un bosque quemado, un mar seco, una casa abandonada por sus dueños. ¿Y que es una casa vacía? Nada. ¿Que se hace con las casas que nadie quiere habitar? Las echas abajo y construyes una mejor. Supongo que debo acabar con esta parte de mi. Pero es lo que soy. No puedo acabar conmigo misma. Bueno, si que puedo. Olvidemos esto. No sé que hacer. De verdad que no lo sé. Quiero mejorar pero no veo como hacerlo. Estoy vacía y apagada y busco luz. Dios santo. Yo no quiero ser así. Por favor.

Océanos.

Yo es que ya no sé que es verdad, que es mentira, que pienso que es verdad, que pienso que es mentira. La linea que separa a ambas no deja de fluctuar, moverse, variar. Solo quiero que se pare quieta y así poder definir la realidad, porque ahora mismo solo es una mancha que ni yo consigo disolver. Vivo con una venda en los ojos, no se que veo, no se que vivo. Creo que algo está mal en mi cabeza, porque una mitad grita que estoy perfectamente y que exagero, que nada me pasa, que si sonrío y muestro mi buen humor tan fácil debe ser por algo, que quizá me guste estar mal, que me digo que lo estoy solo porque quiero estarlo, esa voz grita y es chillona. La oigo. Y la escucho. Luego está la otra, la que dice que es verdad, que deje de mentirme, que la otra voz no quiere ver los problemas y prefiere ocultarlos. La oigo. También la escucho. Nunca se me ha dado bien decidir y ahora menos. Y si, las oigo a las dos, pero también pueden mentir. ¿Y si ninguna tiene razón? ¿entonces que? ¿que soy si no soy nada? ¿si no estoy bien y no estoy mal...qué estoy? Es más, si no estoy....no soy, pero soy.....¿verdad? Solo quiero que se callen, antes no tenia dudas, antes mi vida no estaba así de borrosa. Ahora no tengo motivos. Miro y no veo nada que me haga estar asi. Vuelven las dos voces. "No los hay, estúpida" dice una, "los hay pero no quieres verlos" dice la otra. Estoy harta. Fatigada. ¿como voy a hacer algo si me levanto con ganas de nada? Intento ocultar mi mal humor, me resulta bastante fácil. O quizá sea que cuando estoy pendiente de otras cosas esas dos voces se callan, salen solo cuando más débil soy, cuando estoy sola e indefensa, cuando bajo la guardia. Yo es que ya no sé. No sé nada. Y quiero salir de aquí pero no se como. Quiero salir. Quiero salir. Lo quiero. Lo necesito. Lo vivo. Pero no se como. No se que hacer. Me frustro.
Espera....¿y si nada me pasa? ¿y si es que soy idiota?
No puedo permitirme afirmar que pasa algo. No puedo. Y no, no se porque. Una vez dijeron que mi mente es como un océano.  En su momento me pareció precioso. Hoy veo su otro significado. En los océanos te ahogas si no sabes nadar, y yo he dejado de intentarlo. ¿Irónico no? Mi propia mente es mi enemiga. ¿Como se lucha contra eso? ¿Es acaso posible? Una guerra difícil en la que nadie sale ganando. La mente me domina. Me dice de todo y yo le creo, a veces me gustaría que no existiera. Me pregunto si todo el mundo es así o es que nací mal, defectuosa, demasiado mal hecha. No parece que la gente piense así, ellos no parecen océanos sino charquitas. Donde no te ahogas, donde chapoteas feliz sin preocupaciones, donde ves el fondo y sabes que estarás bien y que si necesitas ayuda alguien puede venir a buscarte. Y yo y mi océano seguimos aquí. Ahora que lo pienso....los océanos salen de alguna parte, no surgen de la nada. Quizá lleva mucho tiempo lloviendo sin que nadie se haya molestado en secarlo, o hace tiempo que no sale el sol y no evapora las preocupaciones hechas de gotas, se van acumulando hasta que un día todo lo que ves es eso...un inmenso océano que cubre todo. Buscas tierra y buscas seguridad, algo estable pero no lo encuentras, te cansas de intentar seguir a flote y poco a poco vas dejando que te hundas. ¿Pero que hacer? No se si algún día lo sabré.

¿ Y cuando no te queda nada que haces?

Huecos por todas partes, eso soy.
Rota por dentro, destrozado solo el interior.
Esos pilares que eran fundamentales ya no lo son.
El viento que no deja de soplar abajo los echó.

Mirada perdida mirando a la nada.
Nada tengo, del pesimismo soy esclava.
Felicidad al alcance de la mano, mis manos atadas.
Silencio martilleante, calla lo que nadie hablaba.

¿Y si me equivoco? ¿y si yo soy el error? 
Felicidad pura,  algo en extinción.
Incomprensible a mi, para por favor.
Llevo mucho tiempo sin sentir ya calor.

Ya no quiero nada, nada es mi meta. 
¿mis sueños? Mi mente no los tiene en cuenta.
He perdido la ilusión de todo, no siento pena.
La mar está parada, más no está serena.

Siento que poco a poco toda mi vida se ha venido boca abajo. Aquellos momentos bajos que antes eran puntuales se han convertido en mi base, lo que tengo. Sigo diciéndome que se me pasará, que por la mañana estaré bien. Antes lo estaba. Ahora no. 



Me levanto con ganas de dormir. 
Me duermo con ganas de no despertar. Odio a todo el mundo.
Pero me odio a mi más. 
Abro los ojos y no siento nada.
Estoy perdida y no me quiero encontrar.
He perdido el norte.
No sé si ya quiero llegar.
¿llegar a que? ¿Llegar a donde?
¿de mal humor?, por la lluvia será.
Busco donde me sienta en casa
Pero destruí el hogar
Vagabundos en la vida
Marineros sin mar
Planta sin sol
En las heridas sal
Vida sin luz
Ni vida ya
Hueca por dentro
No siento más
Hace mucho que no se
Que es pura felicidad
Desaparecida
Ella esta
Perdida y no encontrada
Que más da
No se, no se
Da igual
A nadie le importa
¿a quien le iba a importar?
Nada quiero
En ningún lado quiero estar
El futuro no interesa
Con demasiada niebla esta
Harta de todo
Cansada sin más
16 años
Y así me va
La que es fuerte
Débil se volverá
Ese delicado muro
La vida abajo va a echar
No necesitas a nadie
O eso te haces pensar
Mentira, lo haces
E incluso necesitas más
Por favor, para
Por favor, piedad
Por favor, algo
Bueno, da igual




Eso es mi vida ahora, ¿bonita eh? ¿Se nota por fuera? 
No era mi intención, pero se que si. También me planteo el que esté cambiando, pero ya no se. Cambiar se supone que es a mejor y no creo que esto lo sea. No se que necesito para volver a ser como era. Quizá no sea posible, las cosas que vamos dejando atrás no van a volver a nuestra vida. Soy un poco demasiado pasajera, y así me va bien (no), nada me dura nada y ya me da igual (mentira) pasar de todo es mejor, si nada te importa nada te puede hacer daño ¿verdad? Pero como vas a lograr eso, eh idiota. Es imposible. Dime, ¿vas tú a cambiar lo que está establecido? Los seres humanos sois así. Y aunque leyendo esto se piense que he perdido la esperanza no es verdad. Siempre queda y siempre va a estar. Simplemente creo que no es mi época, ni al año que viene lo será. Y si me apuras ni en la universidad. Pero en el fondo se que llegar llegara. Es la única luz que ahora me alumbra, cuando solo queda oscuridad. Se te acostumbran los ojos, así que no te mueves por comodidad. Sabes que si buscas luz te va a cegar. Sinceramente ya no encuentro el motivo a nada. Estas tardes las paso procurando olvidarme de esto, fingiendo que no existe pero cuando se me pasa el efecto del este "parche momentáneo" vuelvo a la misma mierda. Son pequeños detalles que me hacen darme cuenta de la realidad. Suelo pensar eso de "out of sight out of mind" y que si no pienso en algo quizá no pase de verdad, que son ilusiones mías de mis peores momentos dramáticos. Pienso que nada de lo que me pasa es demasiado malo, demasiado grave, demasiado merecedor de que este así. Me fijo en como otra gente lo ha pasado y comparo y siempre salgo perdiendo. Perder. Menuda novedad. La batalla contra la vida es una lucha con final seguro. Vas a perder y lo sabes, pero durante toda tu vida luchas, hasta que te rindes. De rodillas y con todas tus fuerzas agotadas te rindes. Cuando no te queda nada te rindes. No estoy lista para rendirme. Ahora solo estoy perdida en medio de la batalla, sentada en el suelo dejando que todo pase a mi alrededor. Triste y sin consuelo. Como una lluvia que no cesa. No quiero esto. Prefiero mil veces estar mal como estaba antes, porque también tenia mis momentos de felicidad verdadera. Ahora no. Realmente no. Siento que no queda nada, mi sonrisa la tengo puesta pero por dente lloro. Estos días he estado intentando reforzar el efecto de esa felicidad pasajera puesta cual máscara solo por y para mis amigos con alcohol. Funciona a veces. Pero cuando se pasa el efecto de este ya no queda nada. El mismo vacío. El mismo silencio que retumba. Ya no me importa nada. Suena mal pero no tengo motivos para vivir. A ver, no soy suicida, no soy así de valiente, simplemente vivo pero sin ganas. Me levanto, ¿otro día más?  Que le voy a hacer. Tengo la pequeña esperanza de que cambie pero no, vuelvo a la cama igual. Día tras día. Noche tras noche. Quizá espero demasiado de todo, pienso que será todo perfecto. Debería bajar mis expectativas. No se como hacerlo. El primer paso es no esperar nada de nadie, las personas son la peor enfermedad. Empiezan a intoxicarte lentamente y no te das ni cuenta. Hoy es una persona más, ajena a ti y mañana es la persona más importante de tu vida. Y lo peor de esto es que no te das ni cuenta. Es como un tren, la realización de esta verdad. Choca contra ti a velocidades increíbles y te deja sin palabras ni respiración. Y entonces la gente se va. Y otra persona viene. Pero tienen que venir solos, no puedes buscarlos. La cosa es dejar de buscar. ¿como? Es una pregunta que no sabría responder. Olvidando todo y a todos. Dejando de hacerme ilusiones de todo, gran fallo mio. ¿Perdiendo la esperanza? No sé, si sabes que no vas a encontrar no buscas, pero es tan complicado perder la esperanza, nunca se pierde. Por lo tanto, doy por hecho que siempre estaré así. Menudo camino me espera, interminable y duro. Pero a pesar de todo ya no puedo dejar de andar, o darme la vuelta, ya solo quiero terminar. Por ello se que hacer, sera duro si. Pero se lo que haré. 
Seguiré.
si.

Meh.


Y nada me sale ya bien
Todo patas arriba
Cajones desordenados
No se que hago con mi vida
Mala suerte la mía
Ojalá no lo fuera
Solo quiero ser feliz
Por dentro y por afuera
Fachadas bonitas que tu observas
Interiores destrozados
¿Si solo se ve el exterior
Para que intentar arreglar los daños?